Dios papá, me has
dejado sola, me has dejado sola en un mundo donde no encuentro el rumbo, donde
cada camino está oscuro, donde la sociedad es tan repulsiva que parece
imposible que puedan existir personas diferentes. Me has dejado aquí siendo mi
único guía mi sentido, donde solo puedo confiar en mí misma, un edificio
derrumbado. Sé que al dejarme aquí sola has querido que sea fuerte pero
entiéndeme, es muy difícil construir un muro si hay alguien dando martillazos
contra él. Porque ni siquiera ahora, después de todo lo que ha pasado me van a
dejar tranquila, por no mencionar que todas las fuerzas del universo se han
unido para recordarme a ti haga lo que haga.
Hay gente que
están llenos de dolor, orgullo y rabia predominando en sus cerebros. Esos
sentimientos son peores que la niebla más espesa porque no te nublan la vista
sino que te ciegan. Y así estoy en un mundo lleno de ciegos ¿O quizás soy yo
que en vez de ver el mundo negro lo veo de otra manera que no existe? Es
lamentable que una persona deba de morir para que los otros se arrepientan de
las cosas hechas. Sin embargo, la gente es así, nadie sabe cuando llegará el
fin de la vida de alguien ¿acaso debo de
morir para que la gente se dé cuenta y se arrepienta del daño que me causan?
Papá, te añoro,
echo en falta tener mi apoyo, mi bastón. Aunque en verdad lo tenga, pero el
cielo esta a tantos quilómetros que en los peores días no llego a imaginarte
que puedas estar aquí cuando en verdad estás tan lejos. También es que el dolor
me ciega pero cuando eso me ocurre me quedo sentada y quieta para no pisar a
nadie. ¿y ahora quién va a estar para devolverme la vista? ¿Cómo voy a
levantarme yo misma si ni siquiera sé que es lo que realmente veo? Estoy tan
confundida que no sé lo que es
real o lo que es ficticio. Solo sé una cosa por ahora y es que anhelo y suplico
al universo tu retorno, volverte a tener a mi lado, porque estoy muy perdida y
por ahora no puedo fiarme de mí como guía.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada